Gabri Veiga: Un Descuento del 25% y a cómodos plazos
Foto: O Rincón Celeste
El porriñés fue traspasado por 30 millones de euros, un descuento del 25% sobre el valor de la cláusula de rescisión. Además, el Al-Alhy lo puede pagar a plazos durante cinco años.
El 23 de marzo, Carlos Mouriño, presidente del Celta, enfrentó a la prensa con una postura firme sobre la situación, por aquel entonces, de Gabri Veiga. Aseguró que el club no estaba dispuesto a negociar la salida del jugador: «Bajo ningún concepto queremos vender a Gabri, pero también digo que nos lo van a comprar y ahí no podemos hacer absolutamente nada. No lo vamos a vender, nos lo van a comprar. Eso significa que van a pagar la cláusula». Sin embargo, la realidad posterior reveló que esto no iba a ser así.
Cinco meses después, la promesa de Mouriño se quebrantó con la transferencia de Veiga al fútbol árabe por una suma inferior a la cláusula de rescisión de 40 millones. Se presuponía que era una cifra cercana incluyendo las variables del contrato, pero al final fueron «solo» 30 millones de euros. Este monto representó un descuento significativo del 25% en comparación con el valor estipulado.
Aunque en ese momento los detalles financieros de la operación se mantenían en secreto, se descubrió que el Al-Alhy, el club actual de Gabri, acordó plazos de pago cómodos distribuidos a lo largo de cinco años. El primer tramo de seis millones de euros ya se habría ejecutado, dejando pendientes otros cuatro pagos por el mismo importe.
La noticia de esta operación generó malestar entre la afición ya que la declaración inicial de Mouriño sonaba como una garantía de retención de Veiga pero se desvaneció frente a la realidad de una venta por debajo de la cláusula de rescisión.
Con la llegada de diciembre y la próxima Junta de Accionistas, se espera que los abonados busquen explicaciones sobre esta transacción. Sin embargo, la falta de revelación detallada en la junta, debido al cierre contable en junio, podría frustrar algunas expectativas. A pesar de ello, la afición está preparada para cuestionar a la junta directiva sobre la aparente rebaja sustancial en la cláusula de rescisión de Gabri Veiga.
El club se encuentra en una posición complicada, intentando justificar la brecha entre las afirmaciones iniciales de Mouriño y la realidad de la venta.