La temporada de Starfelt en LaLiga ha sido una montaña rusa. Aunque ha tenido algunos partidos en los que mostró su calidad, sus lapsos defensivos han sido demasiado frecuentes. Estos fallos le han costado puntos valiosos al equipo, y en una liga tan competitiva, no puedes darte ese lujo.
Uno de los mayores problemas ha sido su adaptación a las tácticas del nuevo entrenador. Los cambios en el banquillo siempre son complicados, pero la falta de voluntad de Starfelt para ajustarse a las nuevas directrices ha sido una verdadera piedra en el zapato para el equipo. Además, se comenta que su actitud en los entrenamientos no ha sido de las mejores, algo que no pasa desapercibido ni en el vestuario ni en la directiva. Tener a un jugador que no está comprometido al 100% es un lujo que el Celta no puede permitirse.
Sin embargo, la posible salida de Starfelt podría ser una bendición disfrazada. Deshacerse de un jugador que no termina de encajar permitiría al Celta traer a un defensor más fiable y comprometido. Este podría ser el cambio necesario para fortalecer una defensa que ha tenido más de un altibajo en estas útimas temporadas.