Orden Defensivo y Golazo de Carles Pérez para Conquistar el Memorial Quinocho
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El Celta, bajo la dirección del técnico Rafa Benítez, mostró su evolución y fortaleza en el terreno de juego al conseguir una merecida victoria en el Trofeo Memorial Quinocho frente al Olympique de Lyon.
Desde el pitido inicial, quedó en evidencia la influencia de Benítez en la estructura del Celta de Vigo. El conjunto vigués se mostró sólido, disciplinado tácticamente y con una mejora notoria en la faceta defensiva. El guardameta Iván Villar, apenas tuvo que intervenir, pero cuando lo hizo, lo hizo con acierto.
El aldanés mostró su calidad con dos importantes intervenciones que desesperaron a los delanteros franceses. A partir de ese momento, el Celta tomó el control del juego y generó ocasiones de peligro, siendo Carles Pérez el encargado de abrir el marcador con un golazo espectacular.
La entrada de Carles Pérez en el segundo tiempo aportó mayor verticalidad al ataque celeste, sumándose así a la peligrosa dupla que forma con Iago Aspas.
Por otro lado, el guardameta rival, Lopes, tuvo una jornada intensiva, enfrentándose a la insistencia del Celta en ataque. Dos disparos al borde del final de la primera parte, de Aspas y Larsen, avisaron al arquero del Olympique de Lyon. Al inicio del segundo acto llegó su gran intervención sacando una mano imposible que encendió la incredulidad en la grada celeste, e impidió que Carles Pérez celebrara el gol. Sin embargo, el extremo catalán se tomó la revancha minutos después al aprovechar una mala salida del portero galo y marcar de vaselina, asegurando el único tanto del partido.
Con la ventaja en el marcador, Rafa Benítez supo administrar el partido y mantener el orden defensivo, asegurando el triunfo para el Celta en un especial «Trofeo Memorial Quinocho – Copa Centenario». El planteamiento táctico de Benítez fue clave, priorizando el orden defensivo y aprovechando los rápidos contraataques liderados por Aspas. Aunque aún faltan ajustes por realizar, el Celta ilusiona a su afición con el inicio prometedor en el Trofeo Memorial Quinocho.
El ambiente en el estadio fue enérgico, especialmente con la participación de los nuevos fichajes y canteranos. La grada celebró la actuación de jugadores como Manu Sánchez en su primer partido como celeste, así como la ovación de gala que recibió Gabri Veiga tras su primer partido en después de salvar al equipo del descenso.