Después del partido, Mingueza, con su mirada brillante y su sonrisa humilde, compartió sus sensaciones durante el partido a los microfonos de Celtamedia: «En la primera parte nos costó un poco generar, pero estuvimos bien en cuanto a actitud y en defensa, con las vigilancias cuando atacábamos. En la segunda parte estuvimos más cómodos, empezamos a generar y encontramos un poco más a gente entre líneas e hicimos daño. Fue una victoria muy buena, muy trabajada del equipo y creo que nos la merecíamos».
Recordó su gol, cómo había fallado una oportunidad previa y cómo se prometió a sí mismo que si tenía otra oportunidad, la aprovecharía. «Antes había tenido una, que había chutado muy flojo porque iba en carrera con el balón demasiado rápido y golpeé mal. He estado como diez minutos pensando que como tuviese otra, tenía que bajar el ritmo para golpear mejor. Pensaba que a la siguiente la enchufaba y he tenido la suerte de que ha entrado».
Pero este gol no fue solo un número en el marcador. Fue un homenaje. Un homenaje a su abuela, que había fallecido recientemente. «Ha sido un gol que ha significado mucho para mí porque esta semana falleció mi abuela y he tenido la suerte de poder dedicárselo a ella y también para todo el celtismo»
Finalmente, Mingueza agradeció a los aficionados, a aquellos que semana tras semana llenan el estadio, que animan al equipo sin importar el resultado, que son la verdadera fuerza detrás del Celta de Vigo. «Cada fin de semana en Balaídos están ahí. Hace tres semanas, después del partido ante el Barcelona, pedía que siguiesen apoyándonos y siguen haciéndolo como el primer día. Estamos muy agradecidos y contentos con la victoria»