Casi la mitad de los goles encajados, en el último cuarto de hora
Foto: Xoan Carlos Gil
El 45% de los goles encajados por parte del Celta de Vigo se producen en los últimos quince minutos de partido. Una preocupante tendencia a corregir .
El Celta de Vigo no sólo se enfrenta a los retos habituales de la temporada, como el VAR y los fallos arbitrales, sino que también lucha contra una alarmante debilidad que está poniendo en peligro su sueño de permanecer en la élite del fútbol español. La franja final de los partidos se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para los celestes, quienes han encajado un preocupante número de goles después del minuto 75.
El último episodio de esta preocupante tendencia se vivió en Balaídos, cuando Youssef En-Nesyri anotó el noveno gol en esta franja horaria, elevando la cifra total a 20 tantos recibidos en lo que va de la temporada. Un asombroso 45% de los goles encajados por el Celta se han producido en los momentos cruciales del encuentro.
La sangría comenzó con Jude Bellingham, quien anotó de cabeza en el minuto 81 en un saque de córner, cuando el empate parecía el destino inevitable. La historia se repitió dos semanas después con el Mallorca, donde Muriqi marcó en el minuto 85 el gol que sellaría la derrota para el Celta. La tragedia se agravó aún más en el enfrentamiento contra el Barcelona, con una remontada culé en los minutos 81 y 88 que dejó a los gallegos con las manos vacías.
El dolor continuó en Las Palmas, con Jonathan Viera y Marc Cardona dando la vuelta al marcador en los minutos 84 y 96, respectivamente. La lista de desgracias finales se extendió con los recientes encuentros contra Girona y Sevilla, donde los goles en los minutos 90 y 84, respectivamente, sumaron más frustración para el Celta.
En contraste, la capacidad del Celta de Vigo para marcar en estas situaciones críticas ha sido limitada. Sólo dos goles han sido anotados en los minutos finales, uno en Anoeta por Mingueza en el minuto 93 para rescatar un valioso punto, y otro en Almería en el minuto 87 gracias a Swedberg, asegurando la única victoria del equipo en lo que va de temporada. Desde entonces, la falta de goles postreros ha dejado al Celta sin más puntos rescatados en los momentos cruciales.
Para aspirar a la permanencia, el Celta de Vigo debe abordar de manera urgente esta preocupante tendencia que amenaza con socavar sus esfuerzos en la competición. La defensa en los minutos finales se ha convertido en un verdadero obstáculo, y será crucial corregir estos errores para mantener viva la esperanza de mantenerse en la Primera División.