Alba y Aroa: del Pequespacio del Celta a la selección sub-12
Foto: La Voz de Galicia
Las dos célticas son las únicas seleccionadas en Galicia.
(La Voz de Galicia) Alba Gallego y Aroa Barredo llegaron al mundo del baloncesto con cuatro años, atendiendo una llamada del programa Pequespacio que en su día puso en marcha el Celta Baloncesto y ocho años después, la pívot y la base hacen la maletas para tomar parte en una concentración de la selección española sub-12. El 31 ponen rumbo a Guadalajara, donde permanecerán cinco días. Forman parte de un grupo de 30 jugadoras seleccionadas y que estarán a las órdenes de la seleccionadora Elena Lahoz. Son, además, las única niñas que van de Galicia, lo que confirma de un modo paralelo el trabajo de base del Celta. Además, solo Barcelona y Gran Canaria cuentan con más de una representante en la tecnificación.
Las dos llevan sus caminos baloncestísticos en paralelo. Para Alba, el deporte de la canasta es cuestión de genes, ya que su padre fue jugador, y Aroa hizo el camino hacia la disciplina siguiendo a su hermana, que por entonces jugaba en el Celta. Aroa, la base, destaca por su velocidad y su espíritu de lucha; mientras que Alba, la pívot, por su colocación debajo del aro.
Para las dos, que se han convertido en amigas también fuera de la cancha, el baloncesto lo es todo. «Están enganchadas. Dende pequenas, colléronlle o gusto», comenta Abel, el padre de la base, que también pone de manifiesto el esfuerzo que hay detrás. «Adestran moitas horas porque o fan co seu equipo e cos dous que teñen por encima. Ás veces traballan con tres conxuntos e están en Navia os cinco días da semana dándolle duro».
Para Aroa Barredo y Alba Gallego, la llamada de la selección es la guinda a un año cargado de noticias positivas. Ganaron la liga gallega con el Celta y a las órdenes de Pablo Vaamonde, que también ejerce en el cuerpo técnico del primer equipo a las órdenes de Cristina Cantero. Ese título le dio el pasaporte para participar en el campeonato de España y, además, acudieron con la selección gallega al estatal por autonomías. Ahora, les esperan cinco días de tecnificación para cerrar un gran año.