52 millones en 19 jugadores
Foto : A. VILLAR
Bamba, única incorporación del mercado francés que bien conoce el portugués
(FdV) Diecinueve jugadores incorporados y 52 millones de euros gastados en fichajes son los números que arrojan los dos mercados de fichajes de verano y uno de invierno que Luis Campos ha gestionado para el Celta, con el que se comprometió en la primavera de 2022 para sustituir a un Felipe Miñambres que había cerrado una etapa de seis años en Vigo. Para sustituir al leonés, el club apostó por una estrella internacional, quien meses después también se comprometería con el poderoso París Saint Germain.
Después de más de un año de colaboración con el Celta, la gestión de Campos comienza a ser cuestionada por una parte de la afición que no ve claro que el equipo vigués haya ganado competitividad con respecto a etapas anteriores.
El director deportivo portugués se estrenó en Vigo con la contratación del joven Williot Swedberg, que ahora comienza a asomar la cabeza en el equipo con Rafa Benítez después de no contar para Coudet y para Carvalhal, cuando el club pagó por él 5,5 millones de euros. Aunque la gran apuesta de Campos durante la pasada temporada fue el delantero Jorgen Strand Larsen, con un desembolso de 12 millones de euros. El noruego fue la pieza elegida por Campos para suplir a un Santi Mina que sería cedido ante sus graves problemas con la justicia. Al atacante nórdico también le cuesta arrancar como goleador.
En su primer mercado de fichajes con el Celta, Campos apostó principalmente por jóvenes promesas que poco ayudaron al club en su pelea por evitar el descenso. Luca de la Torre (costó 1,8 millones), Marchesín (1 millón) y Paciencia (0,7) se unieron a la lista de refuerzos que el club completó con Unai Núñez (7), Lobete (1), Óscar Rodríguez y Carles Pérez (cedidos), además de Mingueza (libre).
En el verano de 2022, el Celta desembolsaba 29 millones para reforzar una plantilla que evitó el descenso en la última jornada y que encontró en el canterano Gabri Veiga un colaborador inesperado para un Iago Aspas que siguió liderando al grupo hasta que unas molestias lumbares lo debilitaron.
En el mercado de enero del pasado curso, Seferovic (cedido) y Diego Alves (libre) completaron los movimientos de una plantilla que no respondió a las expectativas del club y de la afición.
Para esta temporada, el club había anunciado una apuesta más ambiciosa para reforzar la plantilla con motivo del centenario de la entidad. Finalmente, la incorporación más importante ha sido el entrenador, Rafa Benítez, a pesar de que el Celta gastó 33,7 millones de euros en fichajes. De nuevo, la gestión de Campos en este apartado estuvo marcada por la desilusión, como la de no contratar al mediocentro que reclamaba el técnico madrileño.
Ocho incorporaciones ha realizado el equipo vigués en este verano, con el delantero griego Tasos Douvikas como fichaje más caro (12 millones de euros). Le siguen Manu Sánchez (9 millones), Carles Pérez (5,5), Carl Starfelt (5), Carlos Dotor (3), Mihailo Ristic (1,5) y Jonathan Bamba y Vicente Guaita (libres).
El equipo vigués ha protagonizado un mal arranque de una temporada en la que no han debutado todavía los recién llegados Guaita y Ristic y que Douvikas solo ha disfrutado de unos pocos minutos en Almería. De momento, Manu Sánchez, Bamba y Dotor son una incógnita, mientras que Starfelt ha brillado en sus dos actuaciones como celeste.
Después de un ajetreado cierre de mercado, la imagen de Campos no salió bien parada. El periódico francés L’Equipe reveló que el excesivo trabajo del gestor impidió que el Celta se hiciese con los servicios del centrocampista Batista Mendy. «Demasiado ocupado con su papel en el PSG, no pudo conseguir que se renegociaran determinados términos del acuerdo», con el Angers por Mendy, que finalmente fichó por el Trabzonspor.
Días después, el dueño del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, señalaba al periódico portugués Record: «En este mercado de verano puedo decir que Luis Campos y yo trabajamos juntos 20 horas por día durante dos meses sin parar. Todos pueden ver los resultados de este trabajo».
Parte del celtismo volvía a cuestionar la implicación de Campos con el Celta, que desde que puso en manos del portugués la dirección deportiva ha incorporado a ocho jugadores españoles, dos suecos, un estadounidense, un noruego, un costa marfileño, un griego, un serbio-bosnio, un brasileño, un portugués, un argentino y un suizo. Todos ellos han llegado de una decena de campeonatos: 6 del español, 3 del portugués y del neerlandés y uno del sueco, del inglés, del alemán, del italiano, del escocés, del brasileño y del francés, donde más ha trabajado Campos en los últimos años.