Swedberg quiere la banda izquierda
Foto: Instagram Rc Celta
El joven sueco marcó un golazo y dio la asistencia a Aspas en solamente 45 minutos contra el Alavés
Lo que está haciendo Williot Swedberg no es para tomarlo a la ligera. El chaval sueco, ese que llegó con el cartel de promesa pero que parecía frágil como un cristal, está demostrando que tiene madera de crack. No es el mismo que aterrizó en Vigo hace un tiempo; ahora es más fuerte, más rápido y, sobre todo, más decisivo. En la pretemporada, mientras Jo Bamba sigue buscando su sitio, Swedberg ha dejado claro que quiere ser el dueño de la banda.
El pasado viernes, en la primera cita de la temporada, Swedberg salió en la segunda mitad y cambió el partido. Marcó un golazo con el exterior que dejó a todos boquiabiertos y luego sirvió una asistencia a lo Michael Laudrup, para que Iago Aspas hiciera lo que mejor sabe hacer: mandar el balón al fondo de la red. ¿El resultado? Un gol y una asistencia en 45 minutos. Así, sin despeinarse, igualó lo que Carles Pérez hizo en toda la temporada pasada.
Mientras tanto, Jo Bamba sigue sin encontrarse. Era el fichaje estrella del año pasado, el que venía para marcar la diferencia, pero el costamarfileño está más perdido que un pulpo en un garaje. Ni con un Carlos Vicente improvisado como lateral derecho logró destacar. Lo de Bamba empieza a preocupar, y mucho.
Pero volvamos a lo que de verdad importa: Swedberg. No es casualidad que el sueco tenga una media de un gol cada 87 minutos. Estamos hablando de un jugador que, en solo 434 minutos de la pasada Liga, se despachó con 5 goles que valieron su peso en oro. Goles que dieron puntos, como aquel 2-3 en Almería o el empate contra el Betis en el último suspiro. Y no olvidemos su gol ante el Athletic, que rescató un punto cuando el partido se había puesto cuesta arriba.
Se pagaron 5,5 millones de euros al Hammarby por él, y cada céntimo está empezando a parecer una ganga. Williot Swedberg ha llegado para quedarse, y Bamba va a tener que sudar tinta si quiere mantener su puesto.