(La Voz de Galicia) El Celta había confirmado por la mañana que no quedaban billetes disponibles para el partido frente al Osasuna, ni siquiera en la zona VIP, cuyos importes superan los 100 euros. Así, Balaídos vivió un ambiente espectacular, con un total de 20.269, una cifra que durante mucho tiempo, mientras se reformó la grada de Marcador, no estuvo al alcance del municipal vigués, pero que se había superado en más de 3.000 en el encuentro en el que abrió el nuevo fondo, el de la salvación frente al Barcelona del pasado 4 de junio.
Ahora, con la tranquilidad de una primera jornada y la ilusión desatada por el centenario, la afición respondió. Hora y media antes del partido, el gentío que había en las inmediaciones del estadio ya hacía presagiar una buena tarde dentro en cuanto a celtismo. El momento cumbre fue cuando sonó «Oliveira dos cen anos». No hubo goles que celebrar y Gabri Veiga se llevó dos ovaciones, una cuando se dijo su nombre en las alineaciones y otra al salir a calentar.