Rubén Blanco sigue entrenando con el Celta
Foto: RC CELTA
Rubén Blanco se entrena con normalidad en el Celta de Vigo mientras se ultima su traspaso al Olympique de Marsella.
Rubén Blanco, el guardameta del Celta de Vigo, está a punto de emprender una nueva aventura en su carrera futbolística. Tras una temporada cedido en el Olympique de Marsella, el portero gallego está a punto de cerrar su traspaso definitivo al conjunto francés. Aunque aún no se ha hecho oficial, todas las partes implicadas trabajan para concretar los detalles y oficializar su salida.
En la sesión matinal de este miércoles, Rubén Blanco se mostró totalmente enfocado y comprometido con su actual equipo, entrenando con normalidad junto al resto de sus compañeros. A pesar de las negociaciones en curso, el que fuera internacional sub-21 por España, no ha dejado de lado sus responsabilidades y sigue dando lo mejor de sí en cada entrenamiento, mostrando así su profesionalismo y entrega hasta el último momento.
El traspaso de Rubén Blanco deja un hueco importante en la portería del Celta de Vigo, que ahora deberá buscar alternativas para reforzar esa posición crucial en el campo. Con la lesión de Agustín Marchesín, que aún está recuperándose de su lesión, Iván Villar asume un papel de mayor protagonismo en la plantilla, mientras el club vigués explora opciones en el mercado para sumar otro portero que complemente a Villar.
El acuerdo entre Rubén Blanco y el Olympique de Marsella es un hecho, y se espera que el portero mosense firme un contrato por tres temporadas con el conjunto francés. Allí, Rubén Blanco se reunirá nuevamente con Pau López, con quien compartió portería en su anterior etapa en Marsella durante la temporada pasada. Esta dupla promete brindar seguridad y solidez al equipo francés, consolidándose como una de las mejores opciones en esa posición para la próxima temporada.
Durante su periodo en Francia la temporada anterior, Rubén Blanco demostró su calidad y habilidades bajo los tres palos, disputando seis partidos de Liga francesa y un encuentro de la Copa de Francia, acumulando un total de 495 minutos en el terreno de juego. Ahora, con una experiencia internacional en su haber, el guardameta español regresa al Marsella con una determinación renovada y el objetivo de continuar su crecimiento y desarrollo como arquero.