El problema de Iago Aspas
Foto: RICARDO GROBAS
Iago Aspas, que sufre reiteradamente de problemas de espalda, no se ejercitó los primeros días de la semana para poder aliviar los dolores lumbares.
Iago Aspas Juncal, nacido el 1 de agosto de 1987 en Moaña, tiene una debilidad recurrente en la espalda, similar al talón de Aquiles. El jugador de Celta de Vigo ha estado lidiando con dolores lumbares crónicos durante al menos una década, desde que comenzó a destacar en la Primera División. Ayer, Iago Aspas no se unió a sus compañeros en el entrenamiento en la ciudad deportiva de Afouteza, donde el equipo regresó para preparar el partido del sábado en San Mamés después de su derrota ante el Valencia en Abanca Balaídos. Los médicos han recomendado tratamiento y numerosas sesiones de fisioterapia para aliviar las molestias que obligaron al ídolo celeste a solicitar el cambio temprano en el partido del domingo pasado. Su cuerpo tiende a resentirse más hacia el final de la temporada, aunque Iago Aspas no ha faltado a ningún partido de La Liga. De hecho, ha jugado 55 partidos consecutivos en esa competición desde que se perdió la visita a Mallorca el 10 de diciembre de 2021, que fue el único partido de liga que no disputó la temporada pasada.
Tal racha de apariciones ininterrumpidas es notable en un deporte de contacto como el fútbol, donde las lesiones físicas son comunes. En el caso de Iago Aspas, la mayoría de sus problemas se centran en su espalda. Los médicos atribuyen sus frecuentes dificultades a la hiperlordosis, una curvatura pronunciada en la zona lumbar que ejerce presión sobre sus vértebras y provoca el dolor típico asociado a la lumbalgia.
Otro episodio de problemas lumbares ha dejado al jugador celeste luchando, ya que ha enfrentado su carrera deportiva con esta inconveniencia recurrente, que «experimenta de vez en cuando», según el personal médico del Celta. Sin embargo, la implacable naturaleza de la competición impide que Aspas disfrute del descanso necesario para una recuperación completa que evite problemas durante varios meses. En estas circunstancias, los especialistas recomiendan unos días de descanso mientras se somete a tratamiento y trabaja con fisioterapeutas para aliviar las molestias.
El enfoque médico en estos casos requiere esperar los efectos del tratamiento. Por lo general, funciona, lo que permite que el jugador apenas se pierda partidos, aunque a veces puede competir con limitaciones físicas, como ocurrió con Aspas durante el partido contra el Valencia. Carlos Carvalhal ocultó el hecho de que el jugador había experimentado otro episodio de lumbalgia durante la semana. A pesar de eso, comenzó el partido, pero tuvo un rendimiento mínimo que apenas influyó en el juego o representó una amenaza para el oponente. Duró hasta el minuto 55 antes de salir del campo, adolorido por una colisión con un jugador del Valencia, y solicitó ser sustituido.
Esta semana, el ciclo se repite: Iago Aspas se pierde las primeras sesiones de entrenamiento con el equipo mientras se somete a tratamiento para superar su dolor lumbar. Los fisioterapeutas del equipo vigués se esfuerzan por aliviar su dolor de espalda. Si los síntomas disminuyen, volverá a los entrenamientos y completará una o dos sesiones antes de afrontar el próximo partido de liga.